domingo, 30 de junio de 2013

Las palabras más bonitas que he escuchado de mi viejo: " no te voy a desamparar, ese pequeño va a tener un papá-abuelo que lo va a amar, igual como te amo a ti, así que no llores que ya falta poco para que puedas llenar de besos a tu hijo y todos podamos regalonearlo, nunca estarán solos."
Y en ese momento con el nerviosismo acudiendo a nuestro encuentro, nos besamos, con hambre de nuestros labios, besos tan ardientes que respirar era casi imposible, perdíamos la conciencia de lo que estábamos haciendo, nuestros labios solo se separaban para tomar un respiro, morder, succionar, tirar, todo era sublime, pronto llego el deseo, el de reconocer nuestros cuerpos con las manos. Recorriendo mi espalda con su mano inquieta quería llegar mucho más abajo. Lo dejé, pues yo ya estaba bajo su polera, mis manos recorrían su espalda y su abdomen, con sed de su cuerpo, cada caricia nos volvía menos racionales, cada beso era un orgasmo mental, la moral, la conciencia, lo racional...ya no existían, era solo deseo, dos personas que necesitaban de sexo y ternura, dos personas que buscaban placer...

Volver..

Supongo que esto es bueno....


Necesito desahogarme de alguna manera.

Empecemos por las últimas idioteces.

¿Porqué decir cosas para después alejarse? 
para que decir que te gusta tu amiga(o) si después cuando esa persona empieza a cambiar lo que siente por ti, tu simplemente te alejas, definitivamente no entiendo a los hombres, ¿en qué momento se volvieron más complicados que una mujer?...